jueves, 6 de julio de 2017

WIMBLEDON: PLISKOVA NO ROMPE EL MALEFICIO

Saludo final
La número tres del mundo, la checa Karolina Pliskova, quedó eliminada en la segunda ronda del torneo de Wimbledon al perder ante la eslovaca Magdalena Rybarikova (87 del ranking), ante la que cayó en tres sets (3-6, 7-5, 6-2), este jueves. También avanzaron Angelique Kerber, Caroline Wozniacki, Svetlana Kuznetsova y Agnieszka Radwanska.

Rybarikova se enfrentará en tercera ronda a la ucraniana Lesia Tsurenko, que derrotó a la suiza Vikotrija Golubic (6-1, 2-6, 6-3).

Pliskova nunca ha superado la segunda ronda en Wimbledon,donde lleva cinco años cayendo en esa etapa tan temprana del torneo.

Desde su caída en la segunda ronda de Wimbledon en 2016, Pliskova había experimentado una progresión importante en los torneos del Grand Slam, llegando a la final en el Abierto de Estados Unidos de ese año y en este 2017 a cuartos de final en el Abierto de Australia y a semifinales en Roland Garros.

En tanto Garbiñe Muguruza avanza con paso firme sobre la hierba del All England Club. Ya está en tercera ronda tras superar a Yanina Wickmayer por 6-2 y 6-4. Tras dominar con solvencia la primera manga, en la segunda Garbiñe supo remar con el viento en contra para llevarse el duelo y, sobre todo, reforzar la confianza en su juego.

La española, la decimoquinta raqueta de la WTA, ha mejorado ya su versión de 2016 cuando se quedó en segunda ronda. Muguruza acudió a Wimbledon con una nebulosa de dudas sobre su rendimiento en el grand slam londinense. Los augurios no eran del todo positivos. Tras las lágrimas vertidas en su despedida de Roland Garros, parecía recuperada la confianza con su condición de semifinalista en Birmingham, pero las dudas volvieron al caer en primera ronda en Eastbourne.

La rumana Sorana Cirstea será su rival tras el abandono de su rival.

Mattek-Sands sufre terrible lesión

En la cancha 17 de Wimbledon se vivió una situación poco vista, que paralizó y conmovió a todos. Inclusive, en las canchas cercanas, se detuvo un poco la acción por los gritos desgarradodres de la estadounidense Bethanie Mattek-Sands, quien sintió cómo su rodilla derecha se rompió en su partido de segunda ronda contra la rumana Sorana Cirstea.

Al comenzar el tercer set, Mattek sufrió una espectacular caída torciéndose la rodilla cuando se acercaba a la red para ir a definir un punto. Ella había ganado 6-4 el primer parcial y cedido el segundo por 7-6 (4). Sus gritos de dolor y pidiendo auxilio fueron muy fuertes y su rival quedó, como la estadounidense, en shock. Y la rumana dejó la cancha llorando, en camino al vestuario.

En conferencia de prensa, Cirstea fue muy clara: "Su rodilla estaba en una posición muy rara. Nunca vi algo así, sólo en las películas. Y yo también entré en pánico. Llamé para que viniera algo en ayuda de ella, pero no venía nadie... ".

La europea, al verla caer a Mattek, se había acercado a la red y enseguida giró la cabeza, como queriendo evitar verle la rodilla. "Traté de consolarla como pude, pero yo también sentía su dolor. Ella estaba en shock, seguía diciendo: 'Sorana ayúdame, Sorana ayúdame, Sorana ayúdame'. Y yo le decía: 'Estoy aquí, estoy aquí, estoy aquí'..."

Seria, muy preocupada, Cirstea continúa con su relato frente a los medios acreditados en el Grand Slam londinense: "Era difícil, porque para mí ella gritaba para que la ayudara. Le dije: 'Estoy aquí, eres fuerte, puedes hacerlo'. Yo lo estaba intentando, pero me sentía inútil. En ese momento en el que ella estaba gritando tanto, y viendo su rodilla tan mal, fue un momento muy incómodo. Quise haber podido hacer más por ella".

Y la rumana, dolida por la increíble situación vivida en su choque de singles, fue más allá: "¿Y si hubiera sido un infarto? La vi sufrir mucho. Estuve allí 10 o 15 minutos y la camilla aún no había llegado". Sin dudas, un hecho muy duro para todos.


Foto: Getty Images

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