lunes, 12 de diciembre de 2016

NADAL UN AÑO MALO QUE LE DEJÓ UNA SONRISA

El español busca recuperar terreno el 2017
Rafael Nadal cierra 2016 con otro oro olímpico, su 28° título de Masters 1000 y lugar en el Top 10 por 12ª temporada consecutiva. Pero aun así, estamos hablando de su año más flojo desde 2004...

Así son los estándares de Nadal, campeón de los cuatro Majors (Australia es el único que ganó solo una vez), los Juegos Olímpicos (en singles y dobles), la Davis y un largo etcétera.

Este año, no obstante, el español perdió terreno en el ranking, volvió a sufrir con las lesiones y sumó duros reveses en Grand Slam.

Lejos en el tiempo, de hecho, queda aquella derrota en cinco sets en el debut de Australia, a manos de Fernando Verdasco. Luego pasaría una extraña gira sin finales en Buenos Aires y Río, llegando a abril con nueve meses sin títulos ATP, una marca insólita para él en la última década.

Esa sequía se cortó en Monte Carlo, venciendo en fila a Dominic Thiem, Stan Wawrinka, Andy Murray y Gael Monfils. Primer título de Masters 1000, además, en casi dos años.

"Necesitaba partidos. Necesitaba continuidad en el máximo nivel. Pasé momentos difíciles. Solo yo sé lo duro que trabajé todo este tiempo para lograr esto", enfatizaba Nadal tras aquella conquista.

"El año pasado hablé demasiado de lo nervioso que me ponía en algunos momentos. Hoy eso no está más y me alegra. En lo tenístico, todavía no estoy al 100% pero este es el camino".

Una semana después, el mallorquín repetía el título en Barcelona, doblegando a otro Top 10 como Kei Nishikori. Rumbo a Roland Garros, parecía que volvía el mejor Nadal...

Pero en París, otro golpe a la ilusión: "Por un problema en mi muñeca izquierda, me debo retirar del torneo. Traté de manejarlo, pero el dolor es cada día peor. Hicimos el esfuerzo por ser Roland Garros, pero yo vengo aquí a ganar el título. Y en estas condiciones no puedo hacerlo".

Nadal dejaba su tierra prometida en tercera ronda y llenaba de incógnitas su futuro en 2016. La vuelta se daría recién dos meses y medio después, en los Juegos de Río.

"Si fuera cualquier otro torneo no estaría aquí", repetía. El español ya se había perdido Londres 2012 y esa carga jugaba su parte...

Pero el esfuerzo tuvo su rédito: abanderado en la ceremonia de apertura, Nadal fue oro en dobles junto a Marc López y estuvo muy cerca de también subirse al podio en singles, agigantando su figura olímpica.

"Esto es algo extraordinario. Ganar una medalla de oro después de dos meses sin una sola práctica... es un sueño", graficaba el jugador.

Con ese envión Nadal se sumó a la gira norteamericana, pero no tuvo suerte: caída en octavos de Cincinnati y misma ronda en el US Open, ante Lucas Pouille.

Ya en Asia, otro par de pasos en falso (en Shanghai perdió con Viktor Troicki en el debut) precipitaron una decisión anunciada: ponerle punto final a la temporada y barajar de nuevo en 2017.

"Haber acelerado la recuperación me ha causado nuevo dolor y ahora me veo obligado a parar y ya pensar en el próximo año", explicaba Rafa.

La primera fecha de regreso será a fines de diciembre, con la exhibición de Abu Dabi. Luego, Brisbane y ya el Abierto de Australia. "Nuestra gran ilusión para 2017 es volver a ganar un Grand Slam", se entusiasmaba Toni semanas atrás. ¿Habrá lugar para otra reinvención?

Fotos: Getty Images

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